Como un espectador
más observaba el noticiero de canal 13, cuando sorpresivamente un reportaje en
el bloque de contacto notoriamente lo sacan a mitad de su emisión, en ese
momento me pregunté ¿una falla técnica dentro de la estación televisiva?, ¿qué
habrá pasado?. Pero posteriormente estaba claro el motivo la cual sacaron
del aire al polémico reportaje de la nana que iba a un colegio de estatus ABC1
ha pedir matrícula para su hijo, donde evidentemente le ponían dificultades,
aplicando una retórica elegante y suave.
Mi primer impulso
ante esta medida por el presidente del directorio de Canal 13, René Cortázar,
fue repudiar la osadía que se había tomado, defendiendo al periodismo ante
cualquier censura o determinación que menosprecie el oficio de informar con la
verdad. Pero al calmar mi defensa y analizar bien la forma y no el fondo del
reportaje que se estaba emitiendo, cambié mi discurso y postura ante el juicio
emitido en primera instancia.
Ya no
encontraba que estaba bien hecho el trabajo de los periodistas, eso de
contratar a dos actores para suplantar a la supuesta nana y a su marido
buscando matrícula para su hijo, me parece aberrante y poco profesional con su
trabajo de informar con la verdad, la cual es un principio básico que no es
transable en el periodismo. Y la sensación que me da, al analizar el
reportaje, es un condicionamiento de la noticia, me refiero a que el equipo de
trabajo forzó la situación para conseguir el objetivo de mostrar la
discriminación en colegios católicos que tiene un estatus de clase alta. Pero
seamos realistas también, claramente hay segregación en el actuar del personal
de los establecimientos educacionales que se mostraron, pero me cuesta pensar
que una trabajadora del hogar vaya con el uniforme de su labor a buscar
matrícula para su hijo y sólo puedo abrir la posibilidad a una probabilidad
mínima de que esto ocurra.
¿Censura o no?,
claramente restringe una información quitándola del aire, pero la justifico
ante el mal actuar de mis colegas y el rebajamiento de la profesión que amo.
Apoyo completamente la renuncia de los editores del área de reportajes en este
caso, ya que si son fieles a sus principios de no tolerar que se desapruebe su
trabajo, solamente puedo decir que fue una decisión valiente y admirable,
independientemente de lo que me parezca el relato emitido. Pero a su vez me
hago la interrogante ¿Cómo no se dieron cuenta antes, de que podría producir
resquemor en los altos directivos de la estación televisiva? Si había pasado
por todos los filtros editoriales. Evidentemente hay algo extraño en la
determinación e incluso me atrevo a decir que René Cortázar se vio presionado
por el sector elitista que lo rodea.
Aún así, tomando la visión sociológica y la
intención que querían mostrar los periodista de canal 13, es evidente que la
discriminación existe más aún en los sectores de poder y elitista de nuestra
sociedad, claramente sobre pasa más allá de un reportaje bien o mal hecho y
funda mi rechazo ante actitudes disgregadoras ante otra persona con una
condición que la determina en ese minuto. Por esto mismo, si me preguntaran que
hubiera hecho yo, (no lo han hecho), hubiese respondido: me hundo con mi barco,
como buen capitán que soy.
Es lamentable que limiten tu pega, siendo que justamente por ello te están pagando. Resulta por lo menos mmmm raro, el hecho de que para nadie fuera una sorpresa, dentro del noticiario, lo que se iba a exhibir, pero aún así cortaran la emisión. Señores, que manera de manejar la información a su antojo!
ResponderEliminartodos sabemos la verdad de nuestra sociadad todo se ensucia, y ya no tenemos clara la NO DIGO NO TRANSACION DE nuestros ideales,pensamientos,sueños,valores...sinceridad y transpaarencia en la TV???
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