A pesar de no tener nada que alegar, en la práctica resulta imposible no tener algunos reparos sobre el semestre actual, su carga académica y el rendimiento expresado en notas. Ha sido un año para darme cuenta de que los errores se pagan, no de inmediato, pero eventualmente tiene consecuencias. La carga de ramos este semestre, y para el próximo, es muy elevada. de estar con los seis ramos de siempre se transformaron en ocho, a la actualidad , sin embargo esta carga me permitirá cerrar mi ciclo como estudiante este año y no el próximo como pensé a principios del período. Con respecto a los cambios que encontré al llegar a la UNAB, me parece positivo que hayan sacado a los vejetes que amargaron la vida a tantos compañeros míos. No es que dude de su capacidad, pero siento que disfrutaban con la angustia de los alumnos que recién ingresaban, los cuales veían sus sueños aplastados por estos mastodontes de otra época. El desgaste mayor en la universidad, por historia, ha estado e...